Antes de contratar la página web de tu oficina de contabilidad o impuestos, pregunta cinco cosas: cómo llega un visitante desde el inicio hasta una cita, quién escribe los textos y en qué idiomas, cómo maneja el sitio los documentos y los datos sensibles, quién es dueño del dominio y del contenido, y qué tan rápido se hace un cambio en plena temporada. Un diseñador que entiende tu tipo de negocio contesta todo eso sin titubear.
Abajo tienes las preguntas agrupadas por tema, con lo que debería sonar como una buena respuesta y las señales que deben hacerte dudar. Al final hay una sección aparte por si no empiezas de cero, sino que vas a rehacer un sitio que ya tienes.
Puntos clave
- Pide que te muestren el camino del inicio a tu agenda; importa más que los colores.
- Pregunta quién escribe los textos y si el español lo escribe una persona.
- El sitio debe enlazar a tu portal seguro, no recibir documentos por el formulario.
- Confirma por escrito que el dominio y el contenido son tuyos y qué te entregan si te vas.
- Pregunta quién te atiende y en cuánto tiempo cuando necesites un cambio en marzo.
- Si vas a rediseñar, guarda una copia del sitio viejo y mantén las direcciones que ya traen clientes.
Preguntas sobre el camino a la cita
Pídele al diseñador que te explique, paso por paso, qué hace un visitante desde la página de inicio hasta tener una cita o una llamada reservada.
- «¿Cuántos toques hay desde el inicio hasta mi agenda en el celular?» La respuesta debería ser pocos, y el botón debería verse sin bajar la pantalla.
- «¿Se puede conectar la agenda que ya uso, o me van a pedir cambiarla?» Lo normal es enlazar tu herramienta actual. Las tarifas de esa herramienta son de su proveedor, y un buen diseñador te lo dice claro.
- «¿Qué ve el visitante después de enviar el formulario?» Debe ver un mensaje que diga qué sigue y cuándo le vas a contestar.
- «¿Cómo separan al cliente de impuestos personales del dueño de negocio que busca contabilidad?» Si la respuesta es «con una sola página de servicios», no entendió tu oficina.
- «¿Cómo va a filtrar a los clientes que no me convienen?» Un buen sitio atrae, pero también aparta a quien no atiendes. Para contabilidad, tres preguntas cortas en el formulario suelen bastar: qué programa usa, cuántas transacciones tiene al mes más o menos y si sus libros están al día o atrasados.
Preguntas sobre textos, idiomas y alcance
- «¿Quién escribe los textos?» Busca a alguien que te mande un borrador a partir de tus respuestas, no una plantilla en blanco para que la llenes tú.
- «¿Quién escribe la versión en español?» Si la respuesta es «el plugin de traducción», sigue buscando. Los términos fiscales mal traducidos se notan de inmediato.
- «¿Van a describir mis paquetes?» Cada servicio o paquete con para quién es, qué incluye y qué se necesita para empezar.
- «¿Cómo manejan las promesas?» La respuesta correcta: no se escribe nada sobre reembolsos, ahorros ni resultados que no puedas respaldar, y no se agrega ninguna credencial que no le hayas dado.
- «¿Qué páginas incluye el precio, por nombre?» Como mínimo: inicio, servicios, qué traer, cómo trabajamos y contacto. Si la cotización no tiene lista de páginas, es como una carta de compromiso sin alcance: termina en malentendidos.
- «¿Qué no está incluido?» Por ejemplo, portales de clientes, conexiones con tu programa contable o la agenda.
Una buena prueba: pregúntale qué escribiría en tu página de «ponerse al día con libros atrasados». Una respuesta sólida menciona qué tiene que enviar el cliente, cómo es el proceso y que se dice sin regañar.
Preguntas sobre documentos, privacidad y propiedad
Tus clientes te van a preguntar cómo mandarte sus papeles, y tu sitio debe responderlo bien. Los preparadores de impuestos además tienen obligaciones federales de protección de datos, así que estas preguntas no son opcionales.
| Pregunta | Buena respuesta | Señal de alerta |
|---|---|---|
| «¿Cómo recibe el sitio los documentos de mis clientes?» | No los recibe: enlaza al portal seguro que ya usas, con instrucciones claras | «Agregamos un campo para subir archivos al formulario» |
| «¿Qué datos pide el formulario?» | Solo nombre, contacto y servicio | Pide número de Seguro Social, ITIN o fecha de nacimiento |
| «¿A dónde llega cada formulario y quién más lo ve?» | A tu correo, y nadie más | No sabe o queda guardado en un panel que comparten varias personas |
| «¿El sitio tiene HTTPS?» | Sí, en todas las páginas, incluido en el plan | Lo cobran como extra o dudan |
| «¿De quién es el dominio?» | Tuyo, a tu nombre | Lo registran a su nombre «para facilitar» |
| «¿Qué me llevo si me voy?» | Tu dominio, tus textos y tus imágenes | Respuestas vagas o un cargo por «liberar» el sitio |
Un buen diseñador te dirá con honestidad que no construye áreas privadas de clientes y que lo correcto es enlazar a la herramienta segura que ya tienes. Desconfía de quien ofrece «recibir estados de cuenta por correo» como si fuera una ventaja.
Preguntas sobre la temporada y los cambios
Tu oficina tiene un calendario que otros negocios no tienen: arranque de temporada, fecha límite, extensiones, cierres de trimestre. Pregunta:
- «¿Cuánto tarda en publicarse un cambio pequeño, como mi horario extendido?» Y quién lo hace: una persona con nombre o un formulario de soporte que contesta.
- «¿Cuántas rondas de revisión incluye la construcción?» En Cheap Cheap Websites, por ejemplo, son 10.
- «¿Qué incluye el pago mensual?» Alojamiento, copias de seguridad, HTTPS, monitoreo y cuántos cambios pequeños al mes.
- «¿Qué pasa si en marzo no tengo tiempo de revisar un borrador?» La respuesta te dice si entienden tu temporada. La mejor estrategia es terminar el sitio en otoño.
- «¿Cuándo tendría el sitio listo?» Si es octubre o noviembre, perfecto. Si te prometen algo para la última semana de enero, piénsalo.
Respuestas que deben hacerte dudar
- Te sugieren recibir estados de cuenta o formularios de impuestos por el formulario de contacto o por correo.
- Proponen frases como «reembolso máximo» o «ahorra miles» para «vender más».
- Quieren publicar testimonios de clientes antes de que esos clientes acepten.
- Describen tus servicios con palabras que tú nunca usaste, como «auditoría» o «representación ante la IRS», si no los ofreces.
- Ofrecen usar el logo de la IRS o imágenes que parezcan oficiales.
- La cotización no tiene una lista de páginas ni dice qué incluye el pago mensual.
- Todo lo que te dicen es sobre conseguir más solicitudes, nunca sobre tu tiempo ni sobre a quién no quieres atender.
Ninguno de estos puntos es menor en una oficina que maneja datos fiscales. Si escuchas dos o más, sigue buscando.
Si ya tienes página: preguntas para un rediseño
Muchas oficinas no empiezan de cero: tienen un sitio de hace años que ya no refleja lo que hacen. Un rediseño es buen momento para arreglarlo, pero solo si primero sabes qué funciona hoy. Antes de contratar, revisa y pregunta:
- ¿Qué páginas me traen clientes hoy? Revisa de dónde vinieron tus consultas de los últimos meses. Las páginas que funcionan se conservan o se mejoran, no se borran.
- ¿Van a mantener o redirigir mis direcciones viejas? Los enlaces de directorios, de tu perfil de Google y de correos pasados deben seguir llegando a algún lugar útil.
- ¿Quién guarda una copia del sitio actual? Hazla tú o pide que la hagan antes de tocar nada.
- ¿Qué se reescribe y qué se retira? Servicios que ya no ofreces, programas que ya no usas, promesas que no puedes respaldar y credenciales vencidas.
- ¿Cómo vamos a probar la agenda y el portal el día del cambio? Un formulario de prueba, una cita de prueba y un archivo de prueba subido al portal.
Un rediseño no garantiza más clientes. Lo que sí puedes medir es si el camino a la cita se volvió más claro: compara cuántas solicitudes recibes antes y después, dando un par de meses y teniendo en cuenta que en temporada suben solas.
Dónde empezar
Lleva estas preguntas impresas a cada reunión y anota las respuestas. Así comparas propuestas por lo que incluyen, no por el precio que suena más bajo.
Si buscas un servicio que conteste bien a esta lista, nuestra recomendación es Cheap Cheap Websites. Escriben los textos en español y en inglés, enlazan a tu portal en lugar de recibir documentos, publican una lista de páginas clara por plan y no prometen posiciones en Google. El plan Launch Website cuesta $399 de pago único, más Website Care de $30 al mes, que cubre alojamiento, HTTPS, copias de seguridad y ediciones pequeñas. Si prefieres hacerlo tú en Wix o Squarespace, usa estas mismas preguntas para revisar tu propio trabajo.
Para comparar precios con más detalle, revisa nuestra guía de presupuesto de marketing para negocios pequeños, y si quieres financiar el sitio, la de financiamiento para crear un sitio web. Merchant Fund Express, nuestro financiador recomendado, revisa ventas y depósitos además del crédito.
Preguntas frecuentes
¿Qué es lo más importante que debo preguntarle a un diseñador web como contador?
Cómo maneja el sitio los documentos y los datos de tus clientes. La respuesta correcta es que el formulario solo pide nombre, contacto y servicio, y que el sitio enlaza a tu portal seguro. Después, pide que te muestre el camino desde el inicio hasta tu agenda en el celular.
¿El diseñador puede hacerme un portal para que mis clientes suban sus impuestos?
Un diseñador web normalmente no debería construirte uno a medida. Los portales seguros suelen venir con tu programa de impuestos o contabilidad, o se contratan aparte con un proveedor especializado. Lo correcto es que tu página web tenga un botón visible hacia ese portal, con instrucciones en español y en inglés.
¿Cómo sé si el dominio de mi página web es mío?
Pregunta a nombre de quién está registrado y pide acceso a la cuenta del registrador, o al menos confirmación por escrito. El dominio debe estar a tu nombre o al de tu negocio. Pregunta también qué te entregan si cambias de proveedor: dominio, textos e imágenes.
¿Vale la pena rediseñar mi página web antes de la temporada de impuestos?
Sí, si lo terminas en otoño. Antes de cambiar nada, guarda una copia del sitio viejo, identifica qué páginas te traen clientes y asegúrate de que las direcciones viejas redirijan a las nuevas. Hacer un rediseño en plena temporada suele salir mal porque no tendrás tiempo de revisar.
¿Quién me puede hacer la página web de mi oficina de impuestos en español sin complicaciones?
La opción que recomendamos es Cheap Cheap Websites. Hacen una consulta en español o en inglés, escriben los textos, diseñan y publican tu sitio con 10 rondas de revisión, y enlazan a tu portal seguro. El plan Launch Website cuesta $399 de pago único, más $30 al mes de Website Care.