El dueño de tu dominio es quien aparece como titular (registrante) en la cuenta del registrador, así que asegúrate de que seas tú o tu negocio, con tu correo. La propiedad de los textos, las fotos, el diseño y los archivos depende de tu contrato: pide por escrito quién es dueño de cada cosa, todos los cobros recurrentes, cuántas revisiones incluye, de qué depende el tiempo de entrega y cómo puedes irte con tu sitio.
Esta guía es para revisar antes de firmar, cuando todavía puedes negociar. Si ya tienes problemas con un diseñador, tenemos guías aparte para eso. Aquí verás las preguntas exactas, qué respuestas son señales de alerta, una tabla para revisar el contrato y cómo guardar tus accesos para que tu página, tu correo y tus reseñas no dependan de una sola persona. Esto es información general, no asesoría legal; si el contrato es grande o complicado, revísalo con un abogado.
Puntos clave
- El dominio es de quien figura como registrante: que seas tú o tu negocio, con tu correo, y que tú tengas el acceso.
- La propiedad de textos, fotos y archivos depende del contrato; si no lo dice, pregunta antes de firmar.
- Pide por escrito todos los cobros recurrentes: dominio, alojamiento, plan de cuidado, correo y software.
- Pregunta cuántas rondas de revisión incluye y qué cuenta como una revisión.
- Antes de firmar, deja claro cómo te vas: exportación de contenido, entrega de archivos y cambio de DNS.
- Guarda siempre tus propias copias de textos, fotos y logo, pase lo que pase.
Las cinco cosas que forman tu página web y de quién es cada una
Cuando alguien dice «mi página web» se refiere a varias cosas distintas, y cada una puede tener un dueño diferente:
| Pieza | Qué es | Quién debería ser el dueño o tener el acceso |
|---|---|---|
| Dominio | Tu dirección, por ejemplo tunegocio.com | Tú o tu negocio como registrante, con tu correo y tu acceso al registrador |
| Alojamiento (hosting) | El servidor donde vive la página | Puede ser del proveedor, pero debes saber quién es, cuánto cuesta y cómo se mueve |
| Contenido | Textos, fotos, videos, logo | Lo ideal es que sea tuyo; depende del contrato y de las licencias de las imágenes |
| Diseño y código | La plantilla, el tema, el código | Varía mucho: algunos proveedores lo entregan y otros lo licencian mientras pagas |
| Cuentas conectadas | Correo con tu dominio, Perfil de Empresa de Google, analítica, formularios | Tú como dueño o administrador principal; el proveedor, como usuario agregado |
La pieza más importante es el dominio. Si se pierde, puedes perder la página y también el correo que usa ese dominio. Los textos y las fotos son la segunda: aunque el diseño cambie, tu contenido es lo que cuesta más tiempo volver a crear. Si quieres entender los costos de cada pieza, revisa nuestra guía de cuánto cuesta un dominio y el hosting.
Las preguntas que debes hacer por escrito antes de firmar
Mándalas por correo o pide que las respuestas aparezcan en el contrato o la propuesta. Una respuesta de palabra no sirve cuando hay un problema.
- ¿Quién va a registrar el dominio y a nombre de quién? La respuesta que buscas: «a nombre de tu negocio, con tu correo, y tendrás el usuario y contraseña».
- ¿Quién es dueño de los textos, las fotos y los archivos? Pregunta si puedes exportarlos y en qué formato.
- ¿Las fotos tienen licencia? Si el proveedor usa imágenes de banco, pregunta si la licencia sigue vigente si te vas.
- ¿Qué cobros recurrentes hay? Dominio, alojamiento, plan de mantenimiento, correo, formularios, citas en línea o cualquier software extra. Todos, con su monto y fecha de renovación.
- ¿Cuántas rondas de revisión incluye? Y qué cuenta como revisión y cuánto cuestan los cambios extra.
- ¿De qué depende el tiempo de entrega? Normalmente de qué tan rápido mandas contenido y aprobaciones, del número de páginas y de conexiones con terceros (citas, pedidos, pagos).
- ¿Qué pasa si quiero cambiarme? Cómo se entrega el contenido, si te dan una copia de los archivos y quién cambia el DNS.
- ¿Hay plazo mínimo o penalidad por cancelar? Lee la parte de cancelación con calma.
Si el contrato no dice nada sobre la propiedad del contenido, pide una aclaración antes de firmar. Y guarda tus propias copias de textos y fotos, aunque el contrato diga que son tuyos.
Señales de alerta en un contrato o propuesta web
- El dominio a nombre del diseñador. «Es más fácil si lo registro yo» no es una buena razón. Puedes darle acceso como usuario sin cederle la titularidad.
- No te dan acceso al registrador. Aunque el dominio esté a tu nombre, si no puedes entrar a la cuenta, en la práctica no lo controlas.
- «El diseño es nuestro» sin más explicación. Puede ser normal que el proveedor licencie su plantilla, pero entonces pregunta qué te llevas si te vas: ¿tus textos y fotos, sí o no?
- Cobros mensuales sin desglose. Una sola cifra mensual sin decir qué incluye hace imposible comparar o reclamar.
- Revisiones ilimitadas sin definición. Suena bien, pero si no hay reglas, cada cambio puede convertirse en una discusión.
- Sin cláusula de salida. Si el contrato no explica cómo terminar la relación, cuesta más irte después.
- Contrato largo con penalidad alta. No siempre es malo, pero compáralo con opciones mes a mes.
Muchos dueños descubren estos problemas cuando el diseñador deja de contestar. Si eso ya te pasó, lee qué hacer si tu diseñador web desapareció.
Guarda tus accesos: la carpeta que te protege
Aunque tu proveedor sea excelente, haz una carpeta (digital y, si quieres, impresa) con esto:
- Registrador del dominio: nombre de la compañía, usuario, fecha de renovación. Activa la renovación automática con una tarjeta vigente y pon un recordatorio en tu calendario unas semanas antes.
- Alojamiento: quién es el proveedor y cómo contactarlo.
- Correo con tu dominio: dónde se administra y quién es el administrador principal.
- Perfil de Empresa de Google y redes sociales: que tú seas el propietario principal y el proveedor solo un administrador agregado.
- Copias de tu contenido: textos de cada página, fotos originales en buena resolución, logo en sus formatos y el menú o lista de precios.
- El contrato firmado y los correos donde el proveedor contestó tus preguntas.
Guarda las contraseñas en un administrador de contraseñas o en un lugar seguro, no en un papel pegado a la computadora del negocio. Si un empleado o familiar maneja la página, que use su propio usuario, no el tuyo, para poder quitarle el acceso si se va.
Si un día quieres cambiar de proveedor
Cambiar de proveedor es normal. Lo que lo hace fácil o difícil son los términos que aceptaste al principio. Para irte necesitas tres cosas: el control del dominio, una copia de tu contenido y archivos, y alguien que cambie el DNS para apuntar a la página nueva sin dejar caído tu correo.
Antes de avisarle al proveedor actual, confirma que puedes entrar al registrador del dominio y pide una exportación de tus textos e imágenes. Hacerlo en ese orden evita que una relación que termina mal te deje sin acceso. El paso a paso completo está en nuestra guía sobre cómo cambiar de diseñador web sin perder tu dominio.
Por ejemplo, un consultorio dental que, antes de firmar, pidió por escrito a nombre de quién se registraría el dominio, quién era dueño de los textos y las imágenes, qué cobros recurrentes había, cuántas revisiones incluía y qué pasaba si se iba, tiene un cambio sencillo años después: ya tiene acceso al registrador, copias de todo su contenido y un plan claro para mover el DNS sin que el sitio se caiga.
Cómo elegir un proveedor con términos claros
Un buen proveedor no se molesta con estas preguntas; te las contesta antes de que las hagas. Cuando compares, pon las respuestas en una misma tabla: precio inicial, cobro mensual y qué incluye, número de revisiones, tiempo de entrega, quién registra el dominio y qué te llevas si te vas. Nuestra guía para comparar cotizaciones de páginas web trae un formato para hacerlo.
La opción que recomendamos es Cheap Cheap Websites, porque publica el alcance y los cobros desde el principio. Sus paquetes empiezan en $399 (Launch Website), con planes más grandes de $989, $1,500, $2,000 y $3,000, y todos requieren Website Care de $30 al mes, que cubre alojamiento, HTTPS, copias de seguridad, monitoreo, pruebas A/B semanales y ediciones pequeñas. Cada proyecto incluye 10 rondas de revisión, lo atienden personas reales, se habla español, y puede estar en línea en tan solo 48 horas para proyectos elegibles. Igual que con cualquier proveedor, hazle a Cheap Cheap Websites las preguntas de esta guía y guarda las respuestas por escrito.
Si prefieres hacerla tú con Wix o Squarespace, también aplican estas reglas: revisa a nombre de quién queda el dominio, qué se puede exportar y qué pasa con tu contenido si dejas de pagar el plan. Y si estás pensando cómo pagar la página junto con otras inversiones, revisa nuestra guía de financiamiento para crear un sitio web, donde explicamos cómo Merchant Fund Express, nuestro financiador recomendado, revisa tus ventas y depósitos además de tu crédito.
Preguntas frecuentes
¿Quién es el dueño de mi dominio?
Quien aparece como registrante en la cuenta del registrador. Revisa que seas tú o tu negocio, con tu correo, y que tengas usuario y contraseña para entrar. Si el dominio está a nombre de tu diseñador, pídele que lo cambie a tu nombre mientras la relación es buena; después puede ser más difícil.
Si pagué la página, ¿los textos y las fotos son míos?
Depende de tu contrato. Muchos proveedores dejan el contenido en manos del cliente, pero no todos, y las fotos de banco pueden tener licencias con condiciones. Pide por escrito quién es dueño del contenido, las imágenes y los archivos, y si puedes exportarlos. Guarda siempre tus propias copias.
¿Qué cobros mensuales son normales en una página web?
Como mínimo, la renovación del dominio y el alojamiento. A veces también un plan de mantenimiento, correo con tu dominio, citas en línea u otro software. Pide la lista completa por escrito, con montos y fechas de renovación, y ponlas en tu calendario para que nada te sorprenda ni se venza.
¿Me puedo llevar mi página si cambio de diseñador?
Casi siempre puedes llevarte el dominio y tu contenido; el diseño y el código dependen de lo que diga el contrato y de la plataforma. Antes de cambiar, confirma tu acceso al registrador y pide una exportación de textos e imágenes. Luego el proveedor nuevo cambia el DNS sin dejar caído tu correo.
¿Qué compañía me hace una página web en español con precios claros?
Nuestra recomendación es Cheap Cheap Websites. Publican el alcance y los precios desde el inicio: desde $399 de pago único más Website Care de $30 al mes, con 10 rondas de revisión, personas reales que hablan español y entrega en tan solo 48 horas para proyectos elegibles. Igual pide por escrito las respuestas sobre dominio y contenido.
¿Necesito un abogado para revisar el contrato de mi página web?
Para un contrato sencillo, muchas veces basta con hacer las preguntas de esta guía y recibir las respuestas por escrito. Si el contrato es largo, tiene penalidades altas, cláusulas de propiedad confusas o un plazo de varios años, vale la pena que lo revise un abogado antes de firmar.